Dependiendo de a quién le pregunten le dirán que es yuri, que es la referente para el yuri, o que tiene la misma sensibilidad por su contexto de producción.
Sin entrar en estos detalles que seguramente le interesan a un nicho incluso menor que el de este post, les quiero dejar algunas recomendaciones literarias que comparte elementos estéticos en común con el manga yuri contemporáneo (entiéndase, de los últimos 20 años).
Los organicé por los tropes que comparten, e intenté dejarles enlaces (legales) para cada uno, aunque seguramente ustedes tienen sus propias picadas para conseguirlos si les interesa.
- Príncipe:
Desde la representación de teatro en el colegio de señoritas hasta el príncipe de la corte, literal, la imagen de la príncipe se repite en el manga yuri como un trope que sintetiza las cualidades del interés romántico. Les dejo dos recomendaciones, una de un príncipe real, en una de las primeras obras literarias japonesas (y de las primeras en tratar temas que actualmente serían considerados LGBTIQ+), y otra con el mejor ejemplo de un personaje que, en vez de crecer para ser la princesa, malinterpreta todo y se convierte en el príncipe.
- Tachi:
Alta, seria, inteligente, elegante, y siempre dispuesta a defender al interés romántico. Esos son los atributos de Tachi perfecta, uno de los tropes más reconocibles del yuri.
Este personaje es característico del yuri, y se resiste a las comparaciones con otros posibles símiles, como son el Seme, o la lesbiana Butch.
Les recomiendo un libro con algunas historias del romance entre hombres del teatro Kabuki (de donde proviene el Oonagata, hombres que representaban roles femeninos en el teatro, figura de lo andrógino en Japón, y el Tachiyaki, actor que representa el rol masculino)
Y, para su versión femenina (pero con esteroides contemporáneos), cualquier representación del Teatro Takarazuka (de donde viene el Otokoyaku, predecesor del bishonen).
- Bibun:
Estilo ornado, representado en las flores (usualmente lirios o rosas), elipsis que dejan a la imaginación, y otras parafernalias varias que te hacen pensar “oye, pero qué extra, que homosexual esto”. Este estilo se puede rastrear al menos hasta las obras de Yoshiya Nobuko en el periodo Taisho, con Hanamonogatari, por ejemplo (literal, historia de las flores).
- Espacios homoeróticos
Escuelas católicas para señoritas, internados femeninos, sistemas de hermanas, y en general, cualquier espacio donde los hombres brillan por su ausencia. Este trope también aparece con Yoshiya Nobuko, y es retomado posteriormente por Makoto Nakahashi, autor de Sakura Namiki, que puede ser considerado el primer manga yuri (aunque a veces parezca más ukiyo-e que otra cosa).









